Francisco, familiar de la víctima, comparte a Excélsior su deseo de justicia
Agencia Excélsior/JOJUTLA, Mor.
La familia de Nicolás Toledo, mexicano fallecido en el tiroteo del 4 de julio en Illinois, pidió justicia por el caso y descartó el deseo de venganza.
Nosotros tenemos una creencia, creemos en un dios vivo. Créame que si yo lo tuviera enfrente, lo que le diría a este hombre es que se arrepintiera, que le pidiera perdón a Dios de todo para que él también alcanzara la misericordia de Dios. Es lo que yo le diría”, dijo a Excélsior Francisco Toledo, hijo de la víctima.
Nicolás, de 78 años, viajó a Estados Unidos para reunirse con sus hijos y nietos. Fue a arreglar sus papeles de trabajador jubilado y gozaba de la residencia en la Unión Americana.
Es una de las siete víctimas del tiroteo.
Francisco afirmó que no sabe qué motivó al agresor, Robert Crimo.
No le deseo ningún mal, porque yo sé que no ha sido personalmente de él, sino que hay una fuerza maligna dentro de él que lo motiva a hacer estas cosas”, aseguró.
En Morelos viven dos hijos de Nicolás y las autoridades del estado ofrecieron ayuda para el traslado del cadáver a la comunidad de Nexpa.
Gerardo, otro de los hijos de Nicolás resultó herido, pero ya fue dado de alta, dijo Reyna Torres Mendívil, Cónsul General de México en Chicago.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, reportó que otro connacional, oriundo de la Ciudad de México, sigue hospitalizado, pues requiere una cirugía para extraer restos de bala que se le alojaron en la espalda.
Se trata de un joven de 23 años, de la ciudad de México, quien es residente de la zona y se acababa de graduar de psicología y estaba dando clases para niños con discapacidad.