El exsecretario de Gobernación dice que la ciudad “va a seguir siendo parte fundamental de nuestro movimiento”; critica a la oposición
Agencia Excélsior
En medio de un fuerte aguacero que obligó a recortar el tiempo de su mensaje, Adán Augusto López Hernández encabezó la tarde de ayer una asamblea informativa en el Monumento a la Madre de la Ciudad de México, ante un grupo numeroso de simpatizantes.
En sus menos de cuatro minutos de discurso, el aspirante a la Coordinación de Defensa de la Transformación, destacó a la capital del país como ejemplo de pluralidad, hermandad y respeto a los derechos de todas y todos; al tiempo que aprovechó para arremeter contra la oposición.
Y aquí se los digo y se los prometo, la derecha sólo ha sido un accidente en esta hermosa ciudad. Esta ciudad va a seguir siendo parte fundamental de nuestro movimiento.
Que no les quede ninguna duda, vamos unidos, vamos a seguir engrandeciendo a la Ciudad de México y hagámoslo por los adultos mayores, por los jóvenes y cada uno de los mexicanos”, subrayó.
El exsecretario de Gobernación llegó a la explanada ubicada sobre la calle Villalongín, en la colonia San Rafael, cuando apenas comenzaba la lluvia que en instantes arreció con granizo y obligó a los organizadores a concluir anticipadamente.
Lo único que es irreversible, y ese es el legado para las próximas generaciones, es la revolución de las conciencias.
Y de todo corazón se los digo, ésta es la tarde más inolvidable para mí”, expresó.
Pese a los paraguas, impermeables y plásticos que portaban las alrededor de 500 personas, la lluvia hizo estragos y en cuanto se despidió el morenista comenzó la salida de los asistentes hacia el transporte público, como el Metrobús, pero también en los autobuses y microbuses en que fueron transportados para el evento.
El exsecretario dio cuenta en Twitter de sus actividades en la Ciudad de México, y del aguacero que lo sorprendió la tarde de ayer:
Tláloc nos bendijo con su llegada al Monumento a la Madre.
Esta tarde, la lluvia y el granizo cubrieron de gloria a nuestro movimiento en la capital del mundo: la Ciudad de México no se rinde.
A pesar de cualquier inclemencia, en unidad haremos irreversible la revolución de las conciencias”.



