Ricardo O’ Farrill fue maltratado en las clínicas que estuvo tras brote psicótico; «me dejaron amarrado»

Ricardo O’ Farrill vivió maltrato en dos clínicas en las que estuvo tras la polémica en la boda de Mau Nieto.

Agencia Excélsior

Meses atrás Ricardo O ‘ Farrill tuvo un brote psicótico, el cual se desencadenó por completo tras la polémica que vivió en la boda de Mau Nieto. Tras esto, el standupero fue llevado a varias clínicas de rehabilitación en donde sufrió varios maltratos.

En entrevista con Yordi Rosado, el comediante recordó que a la primera clínica que lo llevaron fue por recomendación de una amiga de su expsiquíatra. Los enfermeros que lo llevaron a este lugar lo golpearon.

“Me llevaron amarrado a la clínica y esta supuesta gente profesional, son enfermeros que deben cuidar a la gente, me venían ahogando en el camino, me venían cacheteando, uno de ellos me golpeó y me abrió la nariz y se espantaron porque se dieron cuenta que era un golpe que se iba anotar, me limpiaron con alcohol y me entró al ojo”.

Esa noche lo dejaron amarrado y en un cuarto oscuro. Fue en este lugar en el que permaneció un mes.

“Me dejaron amarrado toda la noche a sabiendas que había convulsionado y cuando convulsiono me ahogo porque mi lengua se pega al paladar, me dejaron en un cuarto con la luz apagada. Estuve en esa clínica un mes y a mi madre la convencí que me trataban bien. Pasó como un mes y estaba harto de muchos tratos y convencí a mi mamá que me moviera a la otra clínica”.

Cuando lo cambiaron a otra clínica también recibió malos tratos debido a que lo golpeaban y le tomaban fotos desnudo sin su autorización.

“El trato era pasar la noche en mi casa y al día siguiente ir a la clínica y ahí me escapé, le dejé una carta a mi mamá. Me habían golpeado, fotografiado desnudo para demostrar que no te habían hecho nada en la clínica, pero en ningún momento autorice que me fotografiaran desnudo (…), fui y me planté afuera de la clínica”.

Aunque trató de denunciar los maltratos de dicha clínica, su familia lo llevó a un tercer lugar.

“Llamé a una patrulla y esa patrulla me agarró y para ese momento había llegado mi papá, les explicó cómo estaba (la situación). Me subieron a una camioneta en donde me amarraron y me inyectaron. Amanecí en una tercera clínica en donde me despersonalizaron, pero no me maltrataron. Me di cuenta que estaba en un brote un mes después de estar ahí”.

Finalmente, Ricardo O’ Farrill explicó que el plan era que permaneciera 9 meses internado, pero su papá al ver que había mejorado lo sacó de ahí, aunque le pidió que le prometiera que ya no iba a caer en las acciones, además que iba a tratar su depresión y brotes psicóticos.

“Es esa promesa a la que todos los días me levanto a cumplir (…), en esta parte del proceso lo estoy haciendo por mi familia, por la mujer que amo”.