El historiador Reveriano Sierra destaca los orígenes de los medios que le dieron impulso a la Guerra de Independencia
Agencia Excélsior
“La prensa insurgente fue una expresión de la lucha política durante la Guerra de Independencia, así como un ejercicio de libertad de expresión y de palabra en el tránsito de las sociedades del antiguo régimen virreinal hacia un orden liberal e independiente”, comentó a Excélsior el historiador Reveriano Sierra, investigador del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).
Recordó que el primer periódico insurgente que vio la luz fue El Despertador Americano. Correo Económico Político de Guadalajara, impulsado por Miguel Hidalgo, entre diciembre de 1810 y enero de 1811.
“Este primer periódico insurgente correspondió al periodo en que Hidalgo fue el primer líder de la insurgencia, aunque ya para 1811 y 1812 se estableció la Suprema Junta Nacional Americana o Junta de Zitácuaro, liderada por Ignacio López Rayón, secretario de Hidalgo, que representó un esfuerzo por institucionalizar y coordinar la insurgencia después del apresurado periodo de Hidalgo”.
Dicha Junta impulsó, entre 1812 y 1813, la publicación de tres periódicos insurgentes: El Ilustrador Nacional, El Ilustrador Americano y el Semanario Patriótico Americano, donde escribieron José María Cos y Andrés Quintana Roo.
Posteriormente, Morelos se convertiría en el principal líder de la insurgencia y, a partir del control territorial que logró en el sur del país, promovió la impresión del Correo Americano del Sur, donde escribió Carlos María de Bustamante, otro intelectual insurgente importante.
Pero, a partir de 1815, que sigue a la derrota de Morelos, Reveriano Sierra destacó La Gaceta del Gobierno Provisional Mexicano de las Provincias del Poniente, impreso en Jaujilla (Michoacán), donde surgió el liderazgo de Vicente Guerrero.
¿Cuál era el objetivo de la prensa insurgente?, se le pregunta al historiador. “Toda esta prensa insurgente, a pesar de sus divergencias, buscaba convencer sobre la justicia de la causa de la Independencia; se va a dirigir a americanos, españoles y extranjeros, y lo que busca es contrarrestar al régimen virreinal y las noticias que se consideran tendenciosas.
“Por ejemplo, cuando Morelos rompe el sitio de Cuautla, el 2 de mayo de 1812, la prensa del régimen virreinal lo publicita como un triunfo de las armas realistas y una debacle insurgente, mientras que la prensa insurgente mostraría el hecho como una acción gloriosa de las armas rebeldes”, apuntó.
¿Qué temporalidad tenían estos tabloides? “La mayoría buscaba imprimirse cada semana, aunque El Despertador Americano sólo publicó siete números entre diciembre y enero de 1811”.
¿Cuáles fueron los de mayor temporalidad? “El Correo Americano del Sur, que impulsó José María Morelos en Oaxaca, que permaneció durante gran parte de 1813”.
¿De dónde provenían los recursos para publicar? “Depende de los fondos que en aquel momento obtenían los insurgentes. Por ejemplo, cuando tomaban una ciudad importante y disponían de las cajas reales o de la Iglesia y, a partir de ahí, comenzaban la impresión de estos periódicos”.
Finalmente, comentó algunas de las formas que emprendió el gobierno para hacer frente a la prensa insurgente. “El gobierno intentó atemorizar a los habitantes no sólo a través del gobierno, sino también de instituciones como la Inquisición, con lo cual se condenaba a todo aquel que mantuviera en su poder escritos insurgentes”.


