Enrique Vázquez Palacios | Tuxtla Gutiérrez
Una profunda indignación fue lo que causó en todos los ámbitos sociales y sectores la balacera ocurrida sobre el bulevar Belisario Domínguez, a la altura de UNACH y que dejó como saldo muertos y heridos, sin que ninguna autoridad haya dado una versión creíble acerca de lo que verdaderamente ocurrió.
Y es que el hecho, que tomó a todos por sorpresa, se dio en los momentos que mucha gente se encontraba en una de las plazas comerciales más concurridas, cuando escucharon el tableteo de las metralletas y los arrancones de vehículos al momento que sus ocupantes estos abandonaban la escena, cuyo saldo inicial fue de dos personas muertas y varias más gravemente lesionadas.
Una de las primeras versiones dadas a conocer, fue que unos sujetos que se transportaban a bordo de una camioneta RAM de color rojo, sostuvieron un encuentro con elementos de una corporación policiaca (cuyas características extrañamente no se saben), cuando estos se hallaban a la altura del Hotel Arecas y la negociación denominada «La Farándula», iniciándose la balacera.
Desafortunadamente, al momento del enfrentamiento, un colectivo Nissan de la ruta Troncal A, con número económico 45, pasaba por el lugar y fue alcanzado por varios proyectiles de arma de fuego, uno de los cuales privó de la vida a una joven estudiante del 3er semestre del CBTIS de Plan de Ayala, identificada con el nombre de Yuridia, que viajaba como pasajera.
Además de la joven estudiante, la policía localizó el cuerpo sin vida de un sujeto que también murió durante la zacapela, y cuyo cadáver quedó junto a la camioneta Dodge RAM en la que supuestamente viajaba acompañado de una mujer que también resultó lesionada por proyectiles de arma de fuego.
Trascendió que otra de las personas lesionadas habría sido un comensal que presuntamente se hallaba en un restaurante ubicado en el interior del Hotel Arecas.
Al lugar acudieron paramédicos de Cruz Roja y Protección Civil Municipal para atender a los lesionados y llevarlos de urgencia a un nosocomio para recibir atención médica, mientras que algunos elementos de la policía estatal se dedicaban a impedir el trabajo de los medios de comunicación, en lugar de iniciar con las investigaciones correspondientes.
Cabe señalar que hasta los primeros minutos de la madrugada de ayer, las autoridades se encontraban realizando el levantamiento de una gran cantidad de casquillos percutidos de distintos calibres.
Sin embargo, pese a que muchísimas personas fueron testigos de lo que ocurrió en ese lugar, la Fiscalía General del Estado no ha dado a conocer cuál o cuáles pudieron haber sido las verdaderas causas de la balacera, así como quienes fueron los protagonistas.