El instrumento lleva el nombre de dos virtuosos que fueron sus dueños: el húngaro Joseph Joachim y el chino Si-Hon Ma.
Agencia Excélsior
Un violín fabricado en 1714 por el legendario luthier italiano Antonio Stradivari podría marcar un nuevo récord histórico cuando salga a subasta este viernes 7 de febrero en la prestigiosa casa Sotheby’s, en Nueva York.
La puja parte de una estimación de entre 12 y 18 millones de dólares. En caso de venderse en el extremo superior de ese rango, el “Joachim-Ma Stradivarius” superaría el precio de 15.9 millones de dólares alcanzado en 2011 por el “Lady Blunt”, considerado hasta ahora el instrumento musical más caro jamás vendido en subasta.
Mari-Claudia Jiménez, presidenta de Sotheby’s Americas y directora de negocio global, destaca que la construcción del violín ocurrió durante la “era dorada” de Stradivari, que comenzó en torno a 1700.
“Así que este es el punto álgido de su producción”, explica Jiménez. “Este es el mejor violín de esa época”.
Según la ejecutiva, la conservación del “Joachim-Ma Stradivarius” es extraordinaria, y su historia de propiedad añade un valor cultural significativo a la pieza.
El instrumento lleva el nombre de dos virtuosos que fueron sus dueños: el húngaro Joseph Joachim (1831-1907) y el chino Si-Hon Ma (1926-2009). Joachim fue uno de los grandes violinistas del siglo XIX y llegó a estrenar el Concierto para violín en Re mayor de Johannes Brahms, tocando precisamente un Stradivarius. Por su parte, Si-Hon Ma, quien emigró a Estados Unidos en 1948, adquirió este violín en 1967 con las ganancias que obtuvo de su innovador silenciador “Sihon”, un dispositivo que reduce el sonido de los instrumentos de cuerda y no requiere ser retirado.
Lo que hace tan especial al “Joachim-Ma Stradivarius” no es solo su rareza o la impecable destreza de su construcción, sino también “su excelente procedencia y estado prístino”, según recalca Jiménez.
“Este violín puede ser tocado mañana y disfrutado no solo como una hermosa pieza de arte, sino como un instrumento funcional”. Tras la muerte de Ma en 2009, el violín se donó al Conservatorio de Nueva Inglaterra (NEC), con la condición de que algún día se pudiera vender para contribuir a las becas de estudiantes de música.
El NEC, que se enorgullece de ser el primer conservatorio independiente en Estados Unidos, ha utilizado el “Joachim-Ma Stradivarius” de forma muy selectiva. “Un pequeño número de estudiantes lo ha tocado a lo largo de los años, y ha sido una experiencia extraordinaria para ellos”, asegura la presidenta de la institución, Andrea Kalyn.
Sin embargo, el momento de la venta llegó: los ingresos obtenidos servirán para establecer la beca con nombre más grande en la historia de la escuela, en cumplimiento del deseo de su anterior propietario.