jueves, abril 3, 2025

El olfato, vital para sobrevivir; presentan exposición en el Palacio de la Escuela de Medicina

El Palacio de la Escuela de Medicina, en el Centro Histórico, abre una nueva etapa de exposiciones lúdicas e interactivas que revaloran el papel de los cinco sentidos en la relación del hombre con el mundo

Agencia Excélsior

¿Cuál es el papel de los sentidos en nuestra comprensión del mundo? Ésta es la principal pregunta que busca responder la exposición permanente La ruta de los sentidos: el olfato, que se exhibe en el Palacio de la Escuela de Medicina, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad.

Todo lo que hacemos, sentimos y pensamos tiene que ver con el funcionamiento de nuestro sistema nervioso central y éste está muy relacionado con la actividad receptora de información a través del gusto, el tacto, el olfato, el oído y la vista”, explica Ariadne Hernández, curadora de la muestra, junto con Verónica González.

Desde las emociones, las funciones cognitivas, la atención, la memoria, el lenguaje, el aprendizaje, la velocidad de procesamiento, la capacidad de planear, organizar y tomar decisiones, todo tiene que ver con el buen funcionamiento de los sentidos”, destaca en entrevista con Excélsior.

Por estas razones, La ruta de los sentidos pretende, a través de una experiencia lúdica y sensorial, comunicar a los visitantes “las bases funcionales, anatómicas y estructurales de la química cerebral que se desata a través de la sensación”.

La especialista explica que se decidió comenzar con el olfato, porque es el sentido del que poco se habla. “Se pondera la importancia de la vista, del sistema auditivo, el táctil o el gusto. Pero el olfato es una de las principales vías de integración sensorial del sistema nervioso.

El bulbo olfatorio tiene una vía directa al cerebro. Es uno de los sentidos más relacionados con el estado de supervivencia. A través de los olores nos podemos percatar si se está escapando el gas; o podemos oler las feromonas de las personas, lo que da un sentido de seguridad”, indica.

Admite que “el reto es acercar un conocimiento y un lenguaje técnico y robusto a una población que a lo mejor no tiene las bases para comprenderlo. Pero se desea llegar a los jóvenes y, sobre todo, a los niños”.

Hernández dice que una sección importante es la que aborda cómo cuidar a los sentidos, pues también se pueden enfermar, lo que ignoramos a pesar de que los utilizamos a cada instante.

Los sentidos se enferman por circunstancias diversas: bacterias, hongos, procesos inflamatorios, alguna lesión. Debemos cuidar nuestra alimentación, hacer actividad física para estimular las moléculas sensitivas, evitar espacios contaminados con humor, cuidar la higiene, el sueño y una buena hidratación”.

La exposición está integrada por gráficas, mapas, objetos y material didáctico e interactivo. “A la entrada hay unos pequeños esparcidores que contienen olores de ciertas esencias. El visitante puede apretar unas bombas y saldrán aromas agradables y no tanto. Podrá jugar con algunos cuadros, con información relevante del sistema olfativo. Se puede interactuar con espejos y datos”.

González específica por su parte que “el Palacio de la Escuela de Medicina es un museo que tiene 18 salas y ninguna es interactiva. Nuestro público no estaba acostumbrado con su funcionamiento y decidimos probar. El museo acaba de recibir una restauración integral. Eso hizo que los espacios cambiaran de lugar. Fue una posibilidad de crecer el museo y llegar a nuevos públicos”.

Para la maestra Nuria Galland, directora del Museo de la Medicina Mexicana, La ruta de los sentidos es “una apertura hacia la ciencia y hacia la conciencia del cuerpo y de sus grandes posibilidades.

Es un proyecto ambicioso y abarca una línea de tiempo importante. Los próximos tres años estaremos trabajando en él. Queríamos abrir una nueva manera de interactuar con nuestro público, sin olvidar la tradición de las salas permanentes”, comenta.

Y adelanta que ya trabajan en el guion del proyecto Cautiverio de las almas, que se exhibirá en el Patio de las Cárceles. “Será una exposición inmersiva, donde el visitante podrá asumir de manera simulada el papel del reo y pasar por las diversas etapas del proceso del juicio. Se apelará a los sentidos, pero también a la reflexión sobre la tolerancia, la diversidad y
la pluralidad”.

La próxima muestra se dedicará al sentido del gusto.