viernes, abril 4, 2025

Obispos reclaman el homicidio de jóvenes; fueron asesinados en Guanajuato

La iglesia llama a la unidad, para que la delincuencia deje de operar impune en los espacios comunitarios del país

Agencia Excélsior

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) exigió parar la “violencia y muerte” que azota a México.

Tras el asesinato de ocho jóvenes en el atrio de una parroquia de Salamanca, Guanajuato, entre los cuales había integrantes de la pastoral juvenil, los obispos de México llamaron a autoridades de todos los poderes, ciudadanos, empresarios y sociedad civil “a ser valientes y a comprometerse” en la construcción de la paz, al tiempo de que se marque un alto a la violencia y a la delincuencia que “opera impune” en los espacios comunitarios del territorio nacional.

La delincuencia presume impunidad, manifiesta desprecio por la vida y hace imperar la inseguridad en nuestros espacios vitales comunitarios; esta realidad hiere el corazón de todos los mexicanos, nadie puede sentirse fuera de ella. Es momento de unirnos y asumir cada uno nuestro compromiso por la paz en nuestro país”, demandaron en un comunicado en el que plantearon su indignación por el múltiple homicidio en la parroquia de San José de Mendoza, en Salamanca el pasado domingo.

En su mensaje, los obispos católicos sentenciaron que la delincuencia daña a la juventud mexicana, lo que es motivo suficiente para unirnos como sociedad y no permitir más que intereses personales o de grupo impidan trabajar por un país seguro y donde prive la ley y la solidaridad.

Por ello, los obispos de México hacemos un llamado a todos los ciudadanos, a las autoridades en sus tres niveles: municipal, estatal y federal, a los jueces, magistrados y ministros, a los legisladores, a la sociedad civil organizada, a los empresarios, comunicadores y a todas las comunidades que persiguen la construcción del bien común, para asumir cada uno nuestra responsabilidad con valentía y compromiso por México.  Basta ya de intereses personales o partidistas, formemos un frente común, vivamos la solidaridad que tantas veces nos ha caracterizado ante las tragedias que enfrentamos, y combatamos la delincuencia y la falta de justicia que hace sangrar nuestra patria y trunca el sueño de miles de jóvenes”, señalaron.

No es la primera ocasión en la que integrantes de la Iglesia católica son asesinados por la delincuencia.

En octubre del año pasado, luego de oficiar misa, el sacerdote Marcelo Pérez fue ultimado a unos pasos de la iglesia en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, sin que hasta este momento el gobierno del estado haya informado acerca del seguimiento de las investigaciones.

Hace casi tres años, en junio de 2022, un jefe del crimen organizado asesinó en la sierra Tarahumara a dos sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora, en pleno altar mayor del templo de Cerocahui, donde se encontraban adscritos desde hace décadas.

FALLECE NIÑO TRAS ATAQUE EN SALAMANCA

La víctima número ocho del ataque perpetrado contra un grupo de jóvenes en el atrio de una Iglesia el pasado domingo falleció.

Se trata de Freddy, el niño de nueve años que había resistido desde la cama de un hospital.

Al cierre de esta edición las autoridades aún no entregan los cuerpos a los deudos para que lleven acabo los sepelios.

Afuera de casas y negocios de la calle de San José de Mendoza, donde fue perpetrada la matanza, habitantes colocaron moños y globos blancos.

Una alfombra de veladoras ilumina la calle durante la noche, ya que nadie se atreve a volver a salir.

Cartulinas pegadas en portones, muros y postes de alumbrado público, llaman a la justicia, colocando los nombres de los asesinados.

El concreto de la calle y de las banquetes, fue cubierto con cal.

-Andrés Guardiola