Google abandona su plan anti-cookies: qué significa para tus datos y privacidad

Google canceló su proyecto Privacy Sandbox y mantendrá el uso de cookies de terceros. Te explicamos cómo esto afecta tu privacidad y tus datos personales

Agencia Excélsior | Ciudad de México

Si alguna vez has buscado algo en  Google  y después toda la  publicidad y recomendaciones de Chrome que te aparecen son sobre ese tema, entonces conoces muy bien hasta dónde llega el incómodo poder de las  cookies. De hecho, la mayoría de las veces tú eres quien se los otorga.

Durante muchos años, esos pequeños archivos que sitios y anunciantes usan para  rastrear tu actividad  han sido la base del  internet  que conocemos, financiando casi todo el contenido que consumes de manera gratuita.

Pero la presión por la  privacidad de los usuarios  creció tanto que Google, el gigante tecnológico que controla el navegador  Chrome  (el más usado del mundo), que en 2019 anunció el proyecto  Sandbox Privacy  y dos años más tarde lo echó a andar con un sólo objetivo:  ‘matar’ las cookies de terceros.

Sin embargo, en abril de este año Google comunicó que  ya no llevaría adelante ese plan: en lugar de eliminar las cookies de terceros en  Chrome, decidió  mantenerlas  y ofrecer a los usuarios algunas  opciones de control. Y oficialmente, el pasado 17 de octubre,  Sandbox Privacy quedó descontinuada.

“A medida que nos hemos involucrado con el ecosistema… queda claro que hay perspectivas divergentes sobre la realización de cambios que podrían afectar la disponibilidad de cookies de terceros. Los usuarios pueden seguir eligiendo la mejor opción para ellos en la configuración de privacidad y seguridad de Chrome”,declaró Anthony Chavez, vicepresidente del proyecto, citado por Reuters.

Así funcionan los pequeños espías digitales llamados cookies

Para entender el impacto que tendrá en los cibernautas la eliminación del  plan anti-cookies, primero debemos aclarar qué son esos  pequeños espías digitales  que Google quería eliminar.

Imagina que estás navegando por internet como si estuvieras en un centro comercial enorme.

  • Cookies propias: Estas son las que usa la tienda donde estás. Si entras a Amazon, la cookie de Amazon recuerda tu carrito de compras y tu login. Son útiles y respetan tu privacidad.
  • Cookies de terceros: Estas son como pequeños espías de agencias de publicidad que te siguen fuera de la tienda. Cuando visitas la página de un blog de viajes, la cookie de terceros anota «A este usuario le interesa ir a la playa» y  vende esa información  a otra agencia. Así, te persiguen los anuncios de hoteles en cualquier otra página que visites.

Durante más de dos décadas, estas últimas han  financiado la publicidad digital, muchas veces gracias a nuestro famoso click en “Aceptar todas las cookies”. Pero también representan un  riesgo para la privacidad, al permitir que empresas ajenas construyan un perfil detallado de tus gustos y hábitos.

    • Qué era Privacy Sandbox y por qué fracasó

Una vez que ya sabemos cómo funcionan las cookies de terceros, exploremos ahora de qué iba ese ambicioso proyecto Privacy Sandbox.

Ante la  presión regulatoria  (especialmente en Europa) y el  hartazgo de los usuarios, Google propuso Privacy Sandbox para mantener la  publicidad sin rastrear usuarios  de manera invasiva. El plan consistía en reemplazar el seguimiento individual por  grupos anónimos.

Por ejemplo, en lugar de que el anunciante supiera que habías buscado sobre carros rojos y membresías de gimnasio, el plan de Google proponía que tu propio navegador (Chrome) hiciera el trabajo de  clasificar tus intereses localmente, en secreto, para luego solo comunicar a los anunciantes que al usuario le interesan los automóviles y el tema fitness.

De acuerdo con el portal de Privacy Sandbox, la tecnología más famosa de este plan era  Topics API  (API de temas). La idea era que tú estuvieras protegido en una «caja de arena» donde las empresas externas no pudieran ver tu identidad real,  solo tus intereses generales. Era el gran intento de Google por encontrar el equilibrio entre la privacidad y su negocio.

      • Las razones detrás de la ‘muerte’ de Privacy Sandbox

Sin embargo, tras años de pruebas, Google confirmó el retiro de la mayoría de las tecnologías que componían el Privacy Sandbox, pues el proyecto no logró satisfacer a la industria ni a los reguladores.

Su fracaso podría resumirse en estos dos puntos clave:

  1. 1. Desconfianza del mercado: Los anunciantes y las agencias de publicidad no confiaron en que las nuevas herramientas anónimas de Google fueran lo suficientemente precisas para vender sus productos. Temían que, al no tener el rastreo detallado de las cookies tradicionales, sus ingresos publicitarios se desplomarían. La baja adopción del plan por parte de la industria fue la sentencia de muerte.
  2. 2. Miedo al monopolio: Los reguladores antimonopolio temían que, al ser Google el dueño del navegador Chrome y de las nuevas herramientas de privacidad, esto le daría una ventaja injusta. En esencia, Google habría dictado las nuevas reglas del juego, consolidando aún más su dominio en el mercado publicitario a expensas de la competencia.
    1. ¿Y esto cómo te afectará en el día a día?

Aunque suene muy técnico, es importante que sepas que esta noticia  impacta tu vida digital diaria.

      1. Tus datos siguen siendo rastreados como antes

Al no eliminarse las cookies de terceros, muchas páginas y anunciantes  seguirán recopilando tu historial de navegación  para entender qué sitios visitas, qué productos miras y qué anuncios pueden mostrarte. Las cookies de terceros permiten que un anunciante te identifique como “persona interesada en X” aunque visites sitios diferentes.

      1. Menos molestias… pero menos protección también

Google dice que seguirá desarrollando herramientas para ofrecer más control  al usuario, pero por ahora el sistema no cambia radicalmente. Eso significa que:

  • Podrás seguir  gestionando cookies  desde los ajustes de Chrome.
  • Pero la promesa original de “eliminar seguimiento cruzado” se queda pendiente, lo que para muchas personas equivale a  menos privacidad  de lo esperado.
  • Si usas Chrome, no contarás con la ventaja comparativa de  otros navegadores  que ya  bloquean cookies de terceros  por defecto (como Safari o Firefox).
      • ¿Y los beneficios?

Aún es pronto para saberlo, pero quizás esta decisión podría traer algunos puntos positivos, pues Google sostiene que avanzar gradualmente evita un “caos publicitario” y permite que los sitios que dependen de anuncios sobrevivan. Además, ahora sabes que las cookies siguen activas, lo que te da poder para  decidir cuánta exposición aceptas.

    • Consejos para sobrevivir a las cookies
  • Revisa tus ajustes de privacidad en Chrome: Ve a Configuración → Privacidad y seguridad → Cookies y otros datos de sitios y decide si quieres bloquearlas o configurarlas manualmente.
  • Considera otros navegadores: Si prefieres  mayor protección  sin tanto seguimiento cruzado, explora opciones como  Firefox,  Safari  o el nuevo  Atlas ChatGPT  que recién lanzó OpenAI.
  • Sé consciente de los permisos que das: Si un sitio te pide “aceptar cookies”, investiga qué cookies estás aceptando.
  • Limpia tus cookies periódicamente: Esto no elimina todos los rastreos, pero reduce la cantidad de información acumulada sobre ti.
  • Entiende el modelo de negocio detrás de ‘contenido gratis’: Muchas webs que no te cobran dependen de publicidad personalizada para financiarse. Saberlo te ayuda a valorar  qué grado de exposición estás dispuesto a aceptar.