Petro decreta aumento histórico de 23.7% al salario mínimo en Colombia en 2026

Petro anuncia un alza de 23.7% al salario mínimo en Colombia para 2026, el mayor en 25 años, con criticas empresariales y alertas por inflación

Agencia Excélsior | Ciudad de México

El presidente de Colombia, el izquierdista  Gustavo Petro, anunció este lunes un  aumento histórico de 23.7% al salario mínimo para 2026, el mayor registrado en lo que va del siglo.

El gobierno sostiene que la medida busca  mejorar la calidad de vida de los colombianos, mientras enfrenta una oleada de críticas del sector empresarial, que la califica de  insostenible  para la economía.

Este ajuste representa  el mayor aumento salarial de los últimos 25 años. El incremento previo más alto se registró en 2023, cuando el salario mínimo subió 16%.

“Con estas medidas pensamos  disminuir la desigualdad”, aunque “va a haber una  presión sobre los precios”, afirmó Petro durante una alocución junto con el ministro de Trabajo,  Antonio Sanguino.

Un salario mínimo de dos millones de pesos

Con el incremento de  23.7%  y el subsidio al transporte, el salario mensual pasará de  1 millón 623 mil 500 pesos  (422.2 dólares) a  2 millones de pesos colombianos  (520.2 dólares), a pocos meses de las  elecciones presidenciales de 2026.

Economistas advierten que este ajuste podría tener  impactos negativos en la inflación, la informalidad y el costo de vida, que ya muestra una tendencia al alza en el país.

Un aumento muy por encima de la inflación es un empujón que no es duradero porque se transmite en más inflación (…) con un efecto macroeconómico que  desestabilizaría la economía colombiana”, señaló a la AFP  Jorge Restrepo, profesor de Economía de la  Universidad Javeriana.

En Colombia se estima una inflación cercana a  4% para el próximo año, de acuerdo con el  Banco de la República.

Informalidad y límites del impacto social

Cerca de  50% de los trabajadores colombianos, en su mayoría en empleos informales,  no alcanzan a ganar un salario mínimo, según cifras del  Departamento Administrativo Nacional de Estadística  (DANE).

Por su parte,  Fabio Arias, presidente de la  Central Unitaria de Trabajadores, uno de los sindicatos más grandes del país, acusó a los empresarios de lamentar que “al pueblo trabajador le pueda llegar a ir bien”.

El incremento acumulado del salario mínimo durante los  últimos tres años del mandato de Petro  asciende a  42.4%, de acuerdo con datos del  Ministerio de Hacienda. Advertencias económicas y contexto fiscal

La economía colombiana supera las proyecciones de los analistas, que prevén un  crecimiento del PIB de entre 2.6 y 2.7%  hacia el cierre del año.

No obstante, la semana pasada Petro declaró el  estado de emergencia económica por 30 días  ante una “inminente crisis fiscal”, luego de llamados de atención de organismos internacionales sobre la salud de las finanzas públicas.

De acuerdo con datos oficiales del  DANE, el salario mínimo ha registrado  incrementos reales significativos desde 2022:

  • 10.1% en 2022
  • 16% en 2023
  • 12% en 2024

En conjunto, el alza nominal supera  42% durante el actual gobierno, mientras que la  inflación acumulada ronda 28%  en el mismo periodo.

El  Banco de la República  ha advertido en informes técnicos recientes que aumentos del salario mínimo  muy por encima de la inflación y de la productividad laboral  —que creció menos de 1% anual promedio entre 2021 y 2024— tienden a trasladarse a precios y a  mayores costos de contratación, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.

Asimismo, la  OCDE  ha señalado que Colombia se encuentra entre los países de América Latina con  mayor proporción de trabajadores informales, lo que limita el impacto directo del salario mínimo en la reducción de la pobreza laboral.

Además, según cifras del  Ministerio de Hacienda, el gasto público asociado a  salarios, pensiones y transferencias  representa  más de 60% del presupuesto nacional, contexto que explica las advertencias de organismos como el  Fondo Monetario Internacional  (FMI)  sobre la necesidad de  mantener la sostenibilidad fiscal  frente a incrementos permanentes del gasto.