ENTRELÍNEAS | Los ambiciosos de Morena

Por Jorge Ceballos

Pasados casi 11 años desde que Morena participó por primera ocasión en una elección y que, en aquel entonces -2015- muchos de los que hoy se erigen como los grandes y principales exponentes del morenismo chiapaneco, operaron abiertamente para hacer morder el polvo a quienes se subieron a una aventura electoral con más penas que gloria, ese partido se prepara para la elección intermedia y desde ya en todo el territorio local han surgido quienes se sienten los salvadores del oficialismo actual.

Las huestes que asaltaron las posiciones en Morena Chiapas están tan desesperadas por conservar las posiciones que actualmente detentan que, poco les viene importando contravenir disposiciones legales internas marcadas en el estatuto de ese partido político. Para darnos una idea solo tenemos que voltear a ver las acciones de ciertos presidentes municipales que ya andan pensando en la reelección, a pesar de que en un principio se aseguró a nivel nacional que esa figura quedaba descartada en el partido gobernante. La ambición les está ganando a muchos.

Justamente cuando comentamos de vulgares ambiciosos tenemos que sacar a la palestra los nombres de personajes a quienes los mueve el interés por el manejo presupuestal. Uno de los municipios con más arribistas políticos es nuestra capital: Tuxtla Gutiérrez en donde los distintos grupos políticos se darán hasta con la cubeta por la candidatura a la presidencia municipal a manos actualmente del inefable Ángel Carlos Torres Culebro.

Pese al gobierno gris y de pocos resultados que ha venido encabezando desde hace 16 meses y medio Ángel Torres Culebro, a este le ha dado por comenzar a lanzar la red con miras a una hipotética reelección que le permita seguir al frente del ayuntamiento encabezando una administración de más oscuros que claros, en los que el despilfarro y el abandono del municipio es una constante,

Torres Culebro es de los últimos reductos de poder del defenestrado senador Adán Augusto López Hernández, y su aspiración reelectiva la está basando en sus constantes enlaces en vivos a través de sus plataformas digitales. La realidad es que al alcalde no le alcanzarán los números para conservar un ápice de poder en la entidad.

Otro ambicioso consumado es el exalcalde Carlos Morales Vázquez quien durante la última semana ha levantado la mano para volver a participar por la alcaldía que detentó durante seis años. Este caso resulta más patético desde el momento mismo que su comité de campaña prácticamente se estableció a través de un panfleto que busca pasar como un periódico con gran alcance.

Justamente, en las oficinas de ese libelo este fin de semana le organizaron un desayuno a Carlos Morales y en el que le aseguraron que “se le extraña”, situación que no se puede descartar porque fue justamente durante la gestión de Morales Vázquez cuando a esa firma se le entregaban cantidades industriales de recursos públicos, así como posiciones laborales o aviadurías.

En este análisis en torno a Tuxtla Gutiérrez no podemos perder de vista al emulo de Pepe Cruz del actual gobierno, y aquí nos referimos a Francisco “Paco” Chacón a quien solo le bastó que el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar dijera que era su hombre de confianza en la capital para comenzar una campaña adelantada con miras a la candidatura a la presidencia municipal.

A Paco Chacón solo le falta raparse la cabeza y comenzar a usar el tono de voz del ahora senador Cruz Castellanos para ser políticamente idénticos, porque en acción está copiando la actitud de utilizar una dependencia estatal con fines electorales. Lo lamentable es que el resultado de esos experimentos ya se conoce: saqueo y corrupción en las dependencias.

Que tan mal estará la situación de ambición en Tuxtla Gutiérrez que Morena tiene entre sus aspirantes a la presidencia municipal a un legislador federal oriundo de San Cristóbal quien desea, cuando menos ser alcalde de la capital de Chiapas… Hasta la próxima.