ENTRELÍNEAS | No aprovechan el desgaste

Por Jorge Ceballos

En nuestro país hay un grueso de la población que está convencida con la narrativa que desde la oposición se ha generado de que, México está convertido en un narcoestado y en el que, los grupos de la delincuencia organizada cogobiernan en detrimento de un país de más de 130 millones de habitantes. A los mexicanos que ven una convivencia entre las autoridades y criminales, difícilmente, por no decir de forma imposible, los argumentos no son escuchados y los desechan a la primera. Para ellos, lo que dicen en la televisión tiene ya todo el valor probatorio.

Bajo esa disyuntiva México vive un convulso año preelectoral, en el que se enmarcan tres factores que no deben perderse de vista:

En primer lugar, el dominio político de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de su partido político posterior a la elección de 2024.

El segundo factor, la fragmentación de la oposición, la cual, dicho sea de paso, simplemente no encuentra un liderazgo nacional que les allane el camino con miras a una victoria electoral en 2027. De ahí que desde los partidos opositores le estén apostando al intervencionismo del gobierno americano para ver logran obtener el poder que en las urnas no han podido obtener.

Quizá el más tedioso de los factores actuales que atraviesa nuestro país, son las tensiones internas dentro del propio bloque oficialista, especialmente entre Morena, PT y PVEM, además de presiones internacionales ligadas a seguridad, narcotráfico y la relación con Estados Unidos.

A casi un año de la elección intermedia en la que habrá de renovarse el Congreso de la Unión y 17 gubernaturas, y ante los diferentes factores que se perciben, el oficialismo encabezado por Morena comienza a verse las señales del desgaste de más de siete años del actual régimen político.

Las muestras del desgaste se perciben al voltear a ver los problemas económicos y desaceleración de inversión, los conflictos internos entre grupos “duros” y “moderados” de Morena, controversias por la reforma electoral y judicial rumbo a 2027, y, además, la crisis de seguridad en algunos estados, especialmente Sinaloa.

Conservarán mayoría

Pese a la narrativa de narcoestado, al convencimiento de la población que no acepta argumentos, a los tres factores enumerados en párrafos anteriores y a las señales de desgaste que se perciben en el oficialismo, hay predicciones muy serias de que el bloque oficialista conservará la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, pero de forma más ajustada en comparación a 2024.

El principal motivo por el que se prevé que el oficialismo no sufrirá una derrota es debido a que, la oposición encabezada por el PAN y el PRI siguen débil y sin una narrativa nacional convincente.

A ello tenemos que agregarle el crecimiento de Movimiento Ciudadano en algunas zonas urbanas, sin embargo, esto no es suficiente para la competencia nacional.

Y si a las deficiencias de la oposición se le suma la organización territorial de Morena, simplemente podemos darnos cuenta que por más que, los liderazgos nacionales se inventen narrativas engañabobos, no hay por donde puedan detener la maquinaria electoral del oficialismo.

A los lideres nacionales de la oposición les haría mucho bien salir a combatir territorialmente a Morena, pero lo de ellos está demostrado que es más de la comodidad de los cuartos de guerra, las oficinas y los restaurantes de lujo… Hasta la próxima.