Agencia Excélsior/EUA
La líder opositora conservadora de Venezuela María Corina Machado dijo el jueves, en sus primeras declaraciones desde su regreso al país, que Estados Unidos respalda un proceso de transición que lleve a elecciones presidenciales en 2027, y agregó que un futuro gobierno podría mejorar algunos contratos que se firman con inversionistas.
Machado ofreció su primera rueda de prensa en Caracas, en la Universidad Católica Andrés Bello, su alma mater, tras volver el domingo a Venezuela después de unos 10 meses en el exilio.
«Quiero agradecer al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al gobierno de los Estados Unidos y al secretario de Estado, Marco Rubio, porque gracias a su visión y a su coraje y a su acción del 3 de enero se ha abierto esta compuerta a la libertad», dijo Machado.
La dirigente de 59 años, premio Nobel de la Paz, reconoció así el papel de Trump en la captura de Nicolás Maduro en enero. Maduro enfrenta cargos en Estados Unidos por narcotráfico y tortura, que niega.
Elecciones en 2027 y el plan de Washington
Su regreso podría tensar los vínculos con la administración Trump, que elogió a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y respalda una negociación entre su gobierno y una delegación opositora que excluye a Vente Venezuela, el movimiento de Machado.
Las conversaciones contemplan reestructurar el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia, hoy integrados por personas leales al partido gobernante. El Departamento de Estado prevé renovar el Tribunal Supremo en diciembre y después implementar el nuevo Consejo.
«Han quedado más claros los plazos. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha planteado una secuencia de hechos a los efectos de avanzar hacia una transición democrática que deja claro la realización de unas elecciones presidenciales en el 2027», explicó Machado.
Poco antes, Rodríguez aseguró en un mensaje por televisión estatal que Venezuela realizará elecciones limpias, aunque sin indicar una fecha.
«Habrá elecciones, todas las que manda nuestra Constitución, organizadas por una autoridad electoral renovada y con el mundo como testigo», declaró Rodríguez.
Machado dijo no formar parte de la mesa de diálogo, pero que le interesa su éxito. Defendió que se designe pronto el nuevo Tribunal Supremo y se renueve el Consejo Electoral.
«La fecha de la elección es la fecha de la liberación. Vinimos a terminar la tarea», afirmó ante los aplausos de los estudiantes.
Contratos petroleros bajo la lupa
Machado cuestionó la transparencia del acuerdo firmado en agosto entre el gobierno interino y la administración Trump, que según los reportes da a Estados Unidos el manejo de 65 mil millones de barriles de reservas, cerca de 20 por ciento del total. Otras versiones lo describen como un pacto para exportar la producción de 17 campos.
El convenio no ha sido divulgado oficialmente. Lo opera la empresa North American Blue Energy Partners (Nabep), encabezada por Alejandro Betancourt, quien ha sido objeto de investigaciones en Estados Unidos, España y Suiza, aunque nunca ha sido formalmente imputado.
«Todo aquel contrato legalmente firmado se va a respetar», aseguró Machado a los inversionistas, aunque algunos podrían pasar a «nuevos términos» más ventajosos.
Dijo no haber visto el contrato de Nabep y pidió «absoluta transparencia». Añadió que Estados Unidos será un «gran aliado» de la transición.
Presos políticos y deuda pendiente
Machado afirmó que liberar a los presos políticos es fundamental para restaurar la democracia, y planteó justicia transicional, una comisión de la verdad y una reestructuración de las fuerzas de seguridad. También dijo que el país necesitará un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Según Foro Penal, hay 322 presos políticos en Venezuela, más de la mitad sin condena, y cerca de 11 mil personas bajo otras medidas restrictivas. El gobierno siempre ha negado que existan. Rodríguez informó que más de 9 mil personas fueron liberadas o vieron retiradas sus restricciones por una ley de amnistía limitada.



