Agencia Excélsior/CDMX
El acceso a cargamentos de drogas, sustancias químicas y rutas de distribución mantienen al puerto de Manzanillo, Colima, en la disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Mezcales y operadores del Cártel de Sinaloa.
La confrontación también involucra a células locales que participan en el narcomenudeo y otros delitos en el municipio, de acuerdo con un informe sobre grupos criminales del Gabinete de Seguridad del gobierno federal.
La disputa criminal por Manzanillo involucra al CJNG, Los Mezcales y las facciones de La Mayiza y Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
Según el documento, Los Mezcales, también conocidos como Cártel Independiente de Colima, buscan controlar los alrededores del puerto de Manzanillo mediante homicidios, extorsión y narcomenudeo, con la participación de sicarios de sus células locales.
Los reportes federales señalan que el CJNG trabaja con la Tropa de Alto Impacto (TAI) y su brazo armado Cobra, además de la célula criminal denominada Jalipa.
De acuerdo con la Mesa de Coordinación Estatal de Colima, tanto la célula Jalipa como Cobra fueron desarticuladas con trabajos de inteligencia de la Armada de México (Semar).
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Colima, Fabián Ricardo Gómez Calcáneo, explicó en entrevista con Excélsior que la actuación de las autoridades en Manzanillo combina los aseguramientos de la Armada de México con investigaciones en tierra para desarticular redes delictivas.
La intervención naval ha limitado espacios de operación de las grandes organizaciones que se disputaban el puerto, mientras algunas de sus estructuras mantienen actividades relacionadas con la venta de drogas para consumo local.
La estrategia es integral, porque así como la administración del puerto de Manzanillo, la región naval o la fuerza naval del Pacífico, están asegurando constantemente cargamentos de droga, tanto en las instalaciones del puerto como en alta mar o en el litoral, también nosotros estamos en tierra haciendo lo propio, desarticulando estructuras delictivas», indicó.
El funcionario estatal agregó que las investigaciones también abarcan robos al autotransporte, unidades de carga, contenedores y comercios.
También explicó que el trabajo de inteligencia busca identificar a los integrantes de las células, integrar expedientes y ejecutar órdenes de aprehensión.
Estamos estudiando todas las estructuras de todos los grupos delictivos, todas las organizaciones y células delictivas que trabajan en Colima. El caso del puerto está muy enfocado al narcomenudeo, al consumo local y es derivado de las grandes organizaciones que se estuvieron disputando el puerto y que, al llegar la Armada de México, se les cerró la puerta y ahora tienen o se ven obligados a comercializar».
“Básicamente me los echan para acá, pero cuando los echan ya tenemos detectadas ciertas estructuras y estamos combatiendo no solamente el tema de narcomenudeo, también el robo a autotransporte, transportes de carga, contenedores, también estamos trabajando en el robo a comercio, en todas las estructuras de cualquier delito que se les pueda ocurrir, porque además son muy creativos», dijo.
A su vez, la regidora de Manzanillo, Martha Zepeda del Toro, sostuvo que la disputa del puerto involucra tanto a organizaciones nacionales como a agrupaciones surgidas de su fragmentación.
Hay grupos locales, hay una pulverización de estos grupos delictivos», afirmó.
La integrante del Ayuntamiento señaló que la conexión de Manzanillo con la costa sur de Jalisco y con Michoacán, además de la actividad portuaria, forma parte del interés de las organizaciones por establecerse en la zona.
Jesús Dueñas García, delegado nacional de Movimiento Ciudadano en Colima, también relacionó el interés del crimen organizado con la ubicación e importancia del puerto.



