Invierten 21 mdd en el proyecto SAbERES

Con recursos de Alemania se prevé mejorar las condiciones de vida de comunidades vulnerables

Agencia Excélsior

Con una bolsa de 21 millones de dólares para otorgar créditos a pequeños productores rurales, el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), lanzó el proyecto SAbERES, “Planeación Territorial e Innovación Financiera para incrementar la Resiliencia de México al Cambio Climático”.

El objetivo del plan que trabajará con recursos de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI) del gobierno de Alemania a través de FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura), es mejorar la adaptación de las comunidades vulnerables con políticas para planear el uso del suelo y soluciones basadas en la naturaleza.

SAbERES promoverá la resiliencia, restauración y conservación de paisajes rurales, apoyando la seguridad alimentaria y mejorando las condiciones de vida e ingresos de las personas que habitan en el campo, apoyando las capacidades del personal técnico comunitario en los sectores agrícola, ganadero, apícola y forestal.

Los esfuerzos están dirigidos a organizaciones campesinas de Campeche, Chiapas, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Tabasco y Tlaxcala, y operará en 137 municipios con altos índices de pobreza, rica biodiversidad y vulnerabilidad climática.

La idea es fortalecer las capacidades de adaptación de diez sistemas productivos: maíz, cacao, café, miel, silvicultura, ganadería sostenible, cultivos agroforestales, ecoturismo, productos forestales no maderables y agaves.

De acuerdo con WRI México, los pequeños productores con menos de cinco hectáreas y sistemas de producción campesina constituyen 72% del total de las personas dedicadas a la generación de alimentos en México.

Este sector es responsable de 40% de la producción nacional agropecuaria y demandan 60% del empleo contratado del sector (3.3 millones de personas). “Pese a lo anterior, entre 2009 y 2022, menos del 1% de las pequeñas unidades de producción agropecuaria en México no tuvieron acceso a créditos, debido a la falta de mecanismos financieros adecuados, por lo que dependen directamente de subsidios”.

El país enfrenta una difícil planificación del uso de la tierra, degradación en gran escala de los sistemas agropecuarios, una falta de valoración de la biodiversidad, y una ausencia de mecanismos financieros que apoyen a las organizaciones campesinas con instrumentos ajustados a sus necesidades”, indicó.

El consorcio de organizaciones que impulsa el proyecto está conformado por WRI México, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Grupo Autónomo para la Investigación Ambiental (GAIA), el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) y el grupo de consultores GITEC-IGIP GmbH.