Los sondeos indican que el partido opositor lograría hasta 425 escaños de los 650 disponibles; los conservadores han decepcionado en sus gestiones de crisis, como el Brexit
Agencia Excélsior
El próximo 4 de julio, Reino Unido celebrará elecciones generales, las cuales fueron adelantadas por el actual primer ministro Rishi Sinak, miembro del Partido Conservador que buscará su permanencia en el poder; sin embargo, los números no lo favorecen.
Según las encuestas realizadas por YouGov, los laboristas lograrían alrededor de 425 de los 650 escaños de la Cámara de los Comunes, un apoyo similar al que logró Tony Blair en 1997.
Otros sondeos indican lo mismo. El publicado en The Daily Telegraph pronostica 516 escaños para los laboristas y el de More in Common reduce la victoria a 406 escaños. La cámara tiene 650 escaños y la mayoría se obtiene con 326.
En tanto, según You Gov, los conservadores lograrían apenas 108 escaños y el Partido Liberal Demócrata tendría 67; Savanta, 53 y 50 asientos; y More in Common proyecta 155 escaños para los de Sunak y 49 para los liberaldemócratas.
Los conservadores tenían 346 escaños cuando convocó las elecciones. Empezaron con 365 después de las elecciones de 2019, pero han perdido 11 en las elecciones parciales desde entonces. Varios exdiputados conservadores se han pasado a otros partidos y otros han sido suspendidos.
Después de cinco primeros ministros conservadores, tres de ellos en 2022, el Brexit, covid-19, crisis económica y algunos escándalos hicieron que los catorce años que llevan los tories en el poder estén marcados por turbulencias que han desencantado a gran parte del pueblo británico de cara a las elecciones del 4 de julio.
Si se cumplen los pronósticos, el actual primer ministro conservador, Rishi Sunak, dejaría su puesto después de menos de dos años en el cargo, dejando su puesto al líder laborista, Keir Starmer.
La confianza de los británicos en los conservadores comenzó a resentirse desde el programa de austeridad de 2010, tras la crisis financiera de 2008, “que debilitó permanentemente los servicios públicos”, estima Tim Bale, profesor de política en la Universidad Queen Mary de Londres.
“Luego estuvo el Brexit y la ilusión de salirse de la Unión Europea, prometiendo centrarse en los temas que realmente importan a la gente, como la economía, la salud, la educación y la seguridad. Pero fracasaron por completo en cumplir sus promesas”, añade Bale.
El referéndum sobre la salida de Europa de 2016, en el que ganó el sí al Brexit, con un 52% a favor y un 48% en contra, marcó el final de David Cameron (2010-2016), que quería permanecer en la Unión Europea (UE), por lo que la derrota le obligó a dimitir.
Después asumió el cargo Theresa May (2016-2019), que también dimitió, al ser incapaz de conseguir que la Cámara de los Comunes votara a favor de los acuerdos sobre el Brexit y la Unión Europea.
Boris Johnson (2019-2022) logró hacer realidad el Brexit en 2020, pero subestimó inicialmente la gravedad del covid. Sus mentiras en la crisis por la pandemia y un escándalo de las fiestas organizadas en pleno covid en la residencia del premier llevaron a su dimisión en julio de 2022.
Liz Truss (6 de septiembre-25 de octubre 2022) presentó poco después de su llegada un plan de recuperación económica que hizo que los mercados entraran en pánico, siendo reemplazada por Sunak, en octubre de 2022.
Keir Starmer
El líder laborista propone llegar a 40 mil citas hospitalarias más cada semana en Reino Unido, en un contexto de crisis en el sistema sanitario.
Sugiere la creación de Great British Energy, una empresa pública de energía limpia.
Busca la creación de un comando de seguridad fronteriza para impedir que las pandillas crucen en pequeñas embarcaciones, así como mayor presencia policial.
Rishi Sunak
Con el actual primer ministro el crecimiento y la productividad están estancados, los impuestos en su nivel más alto en 70 años y se ha vuelto “más difícil” tener vivienda propia.
Sólo el 20% de la población cree que el país va en la dirección correcta, con un 53% que piensa que el Brexit tuvo un impacto negativo.
El control de la inmigración ha sido una prioridad de su gobierno y una pieza angular de su campaña.



