Christian González | Tuxtla Gutiérrez
Les ofrecieron un fraccionamiento “privado”, casi de lujo; con un parque “bien equipado”, seguridad e incluso hasta con palapa y salón de eventos; sin embargo, desde hace como cinco años, cerca de una veintena de vecinos de Valle Dorado sienten incertidumbre porque comenzaron a sufrir afectaciones en sus viviendas valuadas en más de 2.7 millones de pesos.
El problema, coinciden, es que la empresa “Casas del Valle” comenzó a edificar más viviendas como parte de una cuarta etapa, pero lo ha hecho con algunas deficiencias: la calle que adecuó en la parte trasera de sus hogares les ha generado humedad en paredes e incluso, por caída de piedras grandes y hasta lodo y escombro, hay afectaciones en las mismas.
Oye Chiapas recorrió la zona y constató que, lo que fue una promesa, se quedó en eso, promesa. Una prueba clara, dice Óscar, uno de los afectados, es que en una parte del terreno que estaba dispuesto para el parque, se edificaron casas.
Al notar esa situación ─advierte─ se vieron en la necesidad de alzar la voz y exigir que la constructora parara. Sin embargo, desde el año 2022, no les cumple con un sitio de esparcimiento digno.
MOMENTO DE PROTESTAR
Susana Yerves, otra de las afectadas, recuerda que hace cuatro años, junto a otros vecinos, formaron un comité al palpar que no había avances en lo prometido, es decir que el fraccionamiento tuviera al menos un área verde donde ellos pudieran convivir, hacer ejercicio u otra actividad lúdica.
“Era una manzana completa (para el proyecto del parque), recuperamos dos niveles, porque pensaban hacer cuatro casas más… Lo último que hizo fue el aplanado de esos niveles, hace como cuatro meses, y de hecho los árboles que se le pusieron nos los regaló Medio Ambiente, no es que haya sido parte de la empresa constructora”, afirma.
Villa Dorada se ubica en la zona norte poniente de Tuxtla Gutiérrez; en ésta se han construido alrededor de 450 casas y 200 departamentos, en al menos tres etapas a lo largo de 15 años.
En sí la edificación del fraccionamiento ha estado en manos de la mencionada constructora, cuya razón social es “Constructora e Inmuebles del Valle” y cuyo responsable es el ingeniero Adrián Valentín González Calva.
En ese sentido, Yerves señala una serie de faltantes como al menos dos calles que aún son de tierra, entre otras cuestiones a las que, el responsable de la compañía, les ha dado “largas”.
DE ORO, ¿A LODO?
Lo que les preocupa en estos momentos, dice, es que se construyó una calle a espaldas de sus viviendas, ubicadas en la avenida Oro. Para ella, no solo se trata de afectaciones por humedad, sino que con las lluvias la situación podría empeorar por el agua pluvial e incluso se provocaría un accidente, pues el nivel de la misma prácticamente queda a la altura de los techos del primer nivel.
De hecho, los afectados lamentan que ni siquiera se planee en hacer una banqueta, para que al menos los daños no sean mayúsculos. “Pero, en serio, si un carro pierde los frenos, se nos va a meter literalmente hasta la cocina, o si llueve, será peor”, ejemplifica.
Incluso, se sienten desprotegidos porque el muro que se edificó a espaldas de sus casas prácticamente quedó enterrado porque su nivel no es el adecuado, “ya vino Desarrollo Urbano, ya vino Protección Civil, también el Comité del fraccionamiento nos ayudó para girar oficios al gobernador y al presidente municipal, a Derechos Humanos…”.
Aunque no quieren conflictos con nadie, declara que no pueden esperar más porque fue una promesa por la que pagaron. “El fraccionamiento no está municipalizado, solo el área de departamentos, pero la constructora nos dice que ya no hará nada, porque según ya está en manos del Ayuntamiento, pero éste dice lo contrario”.
Tras advertir que si tienen seguridad es porque los mismos vecinos lo implementaron y no por parte de la constructora, otra vecina, quien prefiere el anonimato, lamenta que la humedad ya comenzó a afectar su hogar.
Entre otros “detalles”, advierte que, cuando recibió su casa, hace como un lustro, la compañía se la dio sin repello en la parte trasera, lo que no habían notado hasta que las paredes se humedecieron.
Lo que le enoja aún más, dice, es que cualquier persona se podría subir a su casa sin tanto problema. Por ello, pide que se le haga justicia porque no está dispuesta a sufrir por un proyecto que, en vez de mantenerla feliz, la “trae en jaque”.
De nueva cuenta, Óscar solo anhela que esta problemática termine, o que al menos les den una solución, “pero, como hemos dicho, todo al revés, pues solo del área del parque, ya habían vendido 13 lotes a otras constructoras”.
De hecho, señala que a la pared trasera de su vivienda se le hizo un pequeño boquete tras la caída de una piedra. Ante ello, afirma que están dispuestos a tomar acciones legales hasta que les cumplan a cabalidad.
NI RESPETO A LA LEY
Durante el recorrido, Oye Chiapas también percibió que hay un área suspendida por el Ayuntamiento; no obstante, los trabajos de la constructora no se detienen, pese a las recomendaciones incluso de Protección Civil para que las piedras, el lodo y el escombro no afecten a los vecinos.
Susana Yerves aún tiene esperanzas de que el propio alcalde tuxtleco se “toque el corazón”, los visite y de esa forma constante la gravedad del problema; “que no nos desampare porque ya no podemos esperar más tiempo”.
Inclusive, algunas calles se empiezan a hundir por el paso de camiones pesados, y tampoco se tiene una promesa de repararlas para que no se deterioren aún más.
No es posible, puntualiza por su parte Alfonso Suárez, otro de los afectados, que las casas les hayan costado 2.7 millones de pesos y “nos dejen sin parque, con una calle que afecta nuestras paredes”, entre otras situaciones no menos engorrosas.
También con afectaciones en su casa, externa que la autoridad competente tuvo la oportunidad de detener la obra, “pero hoy tenemos un muro enterrado debajo del nivel de la calle, además no contiene el agua, sino para contener las toneladas de tierra que nos echaron atrás”.
Los vecinos que padecen estos daños solo auguran que las autoridades tomen cartas en el asunto y se obligue a la constructora “Casas del Valle” o “Constructora e Inmuebles del Valle” a que cumpla con lo que prometió: un fraccionamiento “de ensueño”.


