Agencia Excélsior | Ciudad de México
La presencia de la actriz Ester Expósito en la conocida “Casita” de Bad Bunny durante uno de los conciertos en Madrid continúa generando conversación en redes sociales.
Tras la ola de comentarios que provocó su aparición en este espacio exclusivo del espectáculo, la intérprete ha decidido pronunciarse para aclarar su postura frente a las críticas.
La “Casita” es una zona ubicada sobre el escenario, destinada a un grupo reducido de invitados que participan de forma cercana en algunos momentos del show. La selección de asistentes generó debate en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron el perfil de las invitadas y señalaron la construcción de ciertas imágenes estereotipadas alrededor del espectáculo.
¿Por qué su baile de Ester Expósito generó tantas críticas?
Ester Expósito defendió que vivió la experiencia con naturalidad y sin intenciones polémicas.
En ese sentido, Expósito ha sido clara al señalar que el foco del debate no debería centrarse en un momento breve de baile, sino en la manera en que ciertos sectores juzgan este tipo de expresiones.
¿Qué más dijo la actriz sobre la polémica?
La intérprete abordará este tema en una próxima entrevista en el programa de Henar Álvarez, que será transmitido en La 1 el martes por la noche. En un adelanto de la conversación, Expósito critica lo que describe como un “puritanismo rancio”, aún presente en ciertos discursos.
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Asimismo, cuestiona lo que considera una apropiación del discurso feminista para limitar la libertad de las mujeres en lugar de ampliarla. Según la actriz, estas posturas contradicen los avances logrados en materia de libertad personal y expresión:
!Por supuesto que se puede ser feminista y disfrutar del reguetón y perrear hasta el suelo si te da la gana. Somos muchas, de hecho, pero este era un debate antiguo que ya estaba superado. Lo que sí me parece el colmo de la hipocresía es que se apropien de nuestro discurso, de nuestras palabras para quitarnos libertad, para decirnos cómo ser buenas mujeres, la música que nos tiene que gustar y cómo la tenemos que bailar. No, lo siento”.
Con ello, la actriz reafirma su postura de que cada persona debería poder disfrutar de espacios de entretenimiento sin ser objeto de juicios o interpretaciones externas sobre su comportamiento.


