Agencia Excélsior | Ciudad de México
Cuba sufrió este domingo un nuevo apagón nacional tras una desconexión total del sistema eléctrico, informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) en una publicación en redes sociales. La falla dejó sin electricidad a toda la isla, incluida La Habana, donde los residentes que buscaban aliviar el calor del verano quedaron nuevamente a oscuras.
Cuando las luces se apagaron repentinamente en la capital cubana, los habitantes que permanecían en las calles lamentaron un nuevo colapso de la red eléctrica.
La red eléctrica volvió a colapsar
La UNE informó que se produjo una «desconexión total» del sistema eléctrico nacional, lo que sumió al país en la oscuridad.
Se trata del más reciente de una serie de colapsos de la red. Apenas 24 horas antes, cinco de las 15 provincias de Cuba también habían sufrido un apagón.
Desde que comenzó 2025, la isla, con 9.4 millones de habitantes, ha registrado seis apagones generalizados. Desde finales de 2024, los cortes masivos suman 11.
Infraestructura deteriorada y crisis energética
La isla enfrenta cortes de energía persistentes debido al envejecimiento de sus plantas termoeléctricas y al embargo de Estados Unidos, que detuvo las entregas regulares del combustible necesario para abastecer las centrales eléctricas.
Las siete plantas termoeléctricas que constituyen la columna vertebral de la red nacional llevan más de 40 años en funcionamiento y presentan distintos grados de deterioro.
Impacto en la población y respuesta oficial
Los apagones han hecho que la vida cotidiana en la isla sea casi imposible, ya que cada interrupción también reduce el suministro de agua y detiene por completo el funcionamiento de los ventiladores.
Los cubanos no dudan en admitir que están agotados por las constantes interrupciones del servicio.
El Ministerio de Energía informó que ya se estaban aplicando los protocolos necesarios para reactivar la red eléctrica.
Cruce de acusaciones y contexto económico
La Habana sostiene que Washington es responsable de la situación crítica del sistema eléctrico, mientras que Estados Unidos atribuye la crisis energética cubana a una mala gestión económica interna.
Washington autorizó la llegada de un solo petrolero ruso con 100 mil toneladas de crudo, que arribó en marzo, aunque esas reservas ya se agotaron.
Además de imponer un bloqueo petrolero, la administración Trump ha intensificado las sanciones contra empresas estatales cubanas, lo que ha llevado a numerosas compañías extranjeras a suspender sus operaciones en el país.
A finales de junio, el canciller cubano Bruno Rodríguez afirmó que las conversaciones con Estados Unidos «no muestran progresos».
En paralelo, La Habana puso en marcha una serie de reformas de libre mercado con el objetivo de impulsar la economía.


