Agencia Excélsior/CDMX
El senador morenista Miguel Ángel Yunes Márquez fue víctima de la red de corrupción que opera en el Senado de la República, pues Gerardo Horta Ocaña falsificó su firma para exigir seis millones de pesos a dos casinos en Tijuana, Baja California, por lo que el legislador federal presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR).
En octubre del año pasado, Excélsior hizo pública la existencia de una red de corrupción en el Senado, liderada por Gerardo Horta Ocaña, que utiliza secretarios técnicos y hasta elementos del Resguardo Parlamentario del Senado, y que saltó a la luz luego de que usaran el nombre de la senadora Ana Lilia Rivera para incidir en decisiones de los gobiernos municipales.
Primer afectado que denuncia
Ayer, el sitio de noticias Siete Letras, del periodista Antonio Nieto, publicó el número de la carpeta de investigación FED/CDMX/SPE/0003758/2026 que abrió la FGR para atender la denuncia del senador Miguel Ángel Yunes Márquez. Él es el primero de los legisladores afectados que acusa directamente a Horta Ocaña, pues los anteriores se habían limitado a presentar acusaciones en la Contraloría Interna del Senado.
Este diario dio a conocer que dicha red de corrupción tejida en el interior de la Cámara Alta se amparaba en la papelería membretada, en la confianza de los senadores y en la complicidad de algunos integrantes de Resguardo Parlamentario. De esta forma, un grupo de jefes de oficina, secretarios técnicos y asesores tramitaban reconocimientos y amedrentaban a alcaldes.
El año pasado, esa misma red usó los nombres de las senadoras Ana Lilia Rivera y Margarita Valdez, así como del senador Félix Salgado Macedonio para solicitar apoyos, organizar eventos supuestamente del Senado, entregar reconocimientos y tratar de incidir en políticas públicas.
Usaban nombre de Ana Lilia Rivera
En el caso de Ana Lilia Rivera, su entonces jefa de oficina, Anel Bautista, usaba su nombre para presionar a presidentes municipales a recibir a Horta Ocaña y para engañar a funcionarios federales para que participaran en eventos que supuestamente eran organizados por la Cámara Alta, pero que en realidad eran de Gerardo Horta Ocaña.
Desde el año pasado el caso ya está en la Contraloría del Senado. Horta Ocaña, quien se ostentó como asesor de senadores de Morena e incluso representante de una asociación civil, tiene prohibida la entrada al recinto por segunda ocasión, pues en 2022 fue detectado como una persona que vendía eventos y se ostentaba como representante de legisladores.
De acuerdo con la información obtenida en torno a este caso, la Contraloría Interna cuenta con denuncias presentadas de manera anónima por diversos trabajadores. En ellas dan cuenta de que algunos integrantes de Resguardo Parlamentario permiten el acceso a eventos dentro del Senado que no están organizados oficialmente por las comisiones o por los senadores.
Además, en el año 2022 el señor Horta Ocaña tenía una credencial que lo acreditaba como trabajador del Senado, sin serlo. Esto implica que dentro del recinto le ayudaban a tener acceso; desde entonces, Resguardo Parlamentario tenía la información de que no podía ingresar a las instalaciones, pero le permitieron la entrada.
Orta, «vicepresidente» de la AMMAC
En ese mismo año, Gerardo Horta Ocaña se ostentó como “vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Municipios de México, A.C. (AMMAC)” y con ese cargo ingresaba al Senado. Sin embargo, apareció Nallely Gutiérrez, quien aseguró que él no era representante de la AMMAC; cuando el Senado investigó la queja de Gutiérrez, detectó que Horta Ocaña tenía hasta una credencial falsa como trabajador del recinto.
De la mano de Anel Bautista, exjefa de Oficina de la senadora Ana Lilia Rivera, Horta Ocaña realizó diversos eventos que presumía en sus cuentas de Instagram y de Facebook, las cuales ahora ya restringió.
Cuando Ana Lilia Rivera destituyó a Anel Bautista también estaba por desarrollarse un evento con aduanas que fue cancelado; Horta Ocaña intentó organizarlo con ayuda de otro secretario técnico, quien se negó rotundamente.
Venta de eventos en el Senado
La información obtenida por Excélsior desde el año pasado establece que este grupo de personas vendía eventos a organizaciones sociales: si asistía un senador les cobraban un extra, y si el senador les entregaba reconocimientos, les cobraban aún más.
En junio de 2025 se organizó un evento en el Senado y, por primera vez en la historia, se iba a cobrar por ingresar al recinto parlamentario. Al ser detectado por las autoridades del Senado, de inmediato se canceló; el legislador al que se le atribuyó la autorización aclaró que él no tenía conocimiento de qué se trataba.
En febrero de 2025 se hizo público que el Senado entregó el premio Pro Humanitas a Juan Pablo Penilla, quien resultó ser uno de los abogados de Ismael El Mayo Zambada, en un evento solicitado por el senador Juan Carlos Loera de la Rosa a petición de la organización The One Magazine o Revista The One México. El senador Loera de la Rosa aclaró que él no conocía a los organizadores ni a los premiados, y que solo brindó el apoyo logístico que le solicitaron.
Sin embargo, en noviembre de 2023 la misma organización usó el Senado para entregar el mismo reconocimiento a Juan Pablo Penilla y a Elena Poniatowska, cuando Ana Lilia Rivera, hoy presidenta de la Comisión de Defensa Nacional, era presidenta del Senado y Anel Bautista ya trabajaba con ella. La solicitud del uso del auditorio para realizar la ceremonia de premiación fue de la morenista Lucía Trasviña.
También en esa ocasión ambas senadoras informaron que solo sabían que el premio sería otorgado a la escritora Elena Poniatowska.
Los tres eventos tuvieron los mismos mecanismos de organización que llevaron a la destitución de Anel Bautista en agosto del año pasado.



