Agencia Excélsior/CDMX
El primer actor Otto Sirgo resolvió todos sus asuntos legales y dictó su testamento antes de perder la vida el pasado 29 de septiembre de 2026. El reconocido histrión partió a los 79 años con la tranquilidad de asegurar el futuro económico de su familia. La noticia desató múltiples reacciones de respeto en la industria.
La figura de la televisión mexicana designó como herederos universales a sus tres hijos biológicos: Cristian, Tania y Valerie. Los descendientes provienen de su largo matrimonio con la también fallecida actriz Maleni Morales. La decisión legal garantiza la protección del patrimonio construido a lo largo de décadas en los escenarios.
El histrión forjó una trayectoria intachable en los melodramas nacionales durante más de medio siglo. Su capacidad interpretativa lo posicionó como uno de los rostros más respetados de la pantalla chica. Las televisoras mexicanas lamentaron profundamente la pérdida de este talento consagrado ante los medios de comunicación.
El círculo cercano del intérprete confirmó que la planeación patrimonial evitó cualquier posibilidad de fractura entre los deudos. La acción preventiva del artista sentó un precedente sumamente positivo entre sus compañeros de profesión. Diversas personalidades tomaron la noticia como un ejemplo a seguir para las futuras generaciones.
El respaldo del medio artístico
Colegas del medio actoral expresaron su admiración ante la madurez del histrión en sus últimos días. Figuras como Aída Pierce y Manuel «Flaco» Ibáñez celebraron públicamente la organización de los documentos notariales. Ambos artistas reconocieron la inmensa paz que este tipo de acciones brinda a los deudos tras una pérdida.
La actriz Aída Pierce dedicó palabras sentidas para honrar a su compañero de reflectores. «Muy consciente de su parte, de que su familia no sufra tanto, de que no los deje sin herencia», declaró a la prensa. La comediante le otorgó «un gran aplauso» por planear todo junto a sus seres queridos.
La claridad del documento notarial sepultó cualquier intento de especulación por parte de la prensa amarillista. Las disputas por herencias millonarias representan un conflicto recurrente tras la muerte de leyendas en el país. Otto Sirgo blindó su legado material y protegió el prestigio de su apellido frente al escrutinio público.
La resolución adelantada facilitó enormemente los trámites burocráticos correspondientes tras el triste deceso. Los juzgados cerrarán el proceso administrativo rápidamente al no existir demandas de impugnación de terceros. Los herederos transitan su duelo sin la pesada carga de lidiar con abogados o tribunales civiles.



