Manaco dobla las manitas y pide perdón por grave contaminación en Bahía de Paredón

Al inicio de las manifestaciones, el actual alcalde de Tonalá, Manuel Narcía Coutiño, gritaba a los cuatro vientos que el tema se trataba de un asunto político en su contra, días después, se retractó y pidió disculpas.

CHRISTIAN GONZÁLEZ/Tuxtla Gutiérrez

A pesar de que en otras ocasiones manifestó que los reclamos de las familias de la Bahía de Paredón, Tonalá por contaminación del agua, se trataban de un tema político, Manuel Narcía Coutiño, presidente de ese municipio, pidió perdón de forma pública y aceptó la grave problemática que se vive en ese lugar.

En un video que circula en las redes sociales, el también conocido como “Manaco” externó: “Buenas tardes, pueblo de Paredón, quiero hacer una disculpa pública por todo el daño que les hemos hecho con el drenaje”.

Comentó que, según él, con la minuta firmada este domingo y con la disponibilidad del gobierno del estado, y con el nuevo secretario de Gobierno y Mediación, se conseguirán los acuerdos “y seguiremos adelante” con este problema que los tenía “atrapados”.

Externó que, a pesar de los constantes reclamos y manifestaciones, no tiene resentimiento alguno en contra de las familias afectadas, e incluso les comentó que hoy lunes se celebraría la audiencia pública y que los esperaba para platicar.

“En mí tienen un amigo, y estoy confiando que ya terminó esto”, subrayó, y los invitó a disfrutar de la feria: “Ahí están los niños, ¡tráiganlos!, que vengan a divertirse, y en la noche estará Banda Limón, ¡vengan a bailar! Gracias a Dios todo salió bien”.

El pasado 22 de septiembre la situación se agudizó en Paredón: habitantes, en su mayoría pescadores, se dirigieron al Palacio Municipal tonalteco para exigir una solución a su problemática.

Como no hubo una respuesta inmediata, colocaron decenas de piedras en dos registros del drenaje de la avenida Hidalgo, y además aventaron “cubetazos” de agua negra en la entrada del Ayuntamiento.

Luego, retornaron a la entrada de Paredón, donde mantuvieron una manifestación pacífica. En respuesta, el propio alcalde “Manaco” había advertido que la protesta tenía “tintes políticos” para afectar su buen trabajo, versión que cambió este domingo al reconocer una grave contaminación que se vive en esa zona costera de la entidad.