Buscan a Angélico Jiménez, desaparecido en Ostuacán

Angélico Jiménez Pardo fue pareja de la mamá de la niña Ariana, hallada sin vida, al igual que su abuela, la semana pasada

CHRISTIAN GONZÁLEZ/Tuxtla Gutiérrez

El caso de doble feminicidio ocurrido entre el 19 y 23 de octubre pasado en el municipio de Ostuacán, Chiapas, sigue dando de qué hablar. El sábado 24, el gobernador Eduardo Ramírez anunció que habían detenido a presuntos responsables de esos hechos, pero horas más tarde la población los linchó y uno de ellos perdió la vida.

Asimismo, una persona de nombre Angélico Jiménez Pardo, presunta expareja de la mamá de la niña asesinada y abusada sexualmente, fue citado a declarar ante las autoridades por este hecho, pero ya no se supo nada de él. Su familia lo busca.

Linda Jiménez Pardo, hermana de Angélico, explicó que él desapareció desde el viernes, al mediodía, después de acudir a una citación para rendir su declaración relacionada con el caso del feminicidio de Miriam y Ariana Scarlett.

Desde el momento en que acudió a declarar, dijo, “no hemos vuelto a saber nada de él. Hemos buscado información en distintas fiscalías, pero hasta ahora no hemos recibido respuestas claras sobre su ubicación ni sobre su situación actual”.

Ante ello, exigió a las autoridades que informen de inmediato sobre el paradero de su hermano, que se garantice su integridad física y su seguridad, y que se les permita conocer su situación jurídica.

“Como familia, vivimos momentos de angustia, incertidumbre y desesperación al no saber dónde está ni si se encuentra bien”, recalcó a través de un mensaje en redes sociales dirigido a varios funcionarios.

Agregó: “Nuestra preocupación es aún mayor porque, días antes de estos hechos, mi hermano sufrió un accidente que lo dejó delicado de salud. A pesar de ello, él se dedicó a buscar a las víctimas, mostrando su preocupación por lo sucedido”.

Asimismo, expuso que la madre de la niña ha manifestado que nunca lo señalaría como responsable, pues Angélico fue como un padre para su hija. “Como familia, sostenemos que él no tuvo participación en estos hechos y pedimos que se respete su presunción de inocencia y sus derechos”.

De acuerdo con su declaración, no busca entorpecer ninguna investigación, pero sí desea saber dónde está Angélico, que se respete la ley y que se garantice su seguridad.

Hizo un llamado urgente al gobierno del estado de Chiapas, a la Fiscalía General, a los organismos de derechos humanos y a la sociedad para que la ayuden a obtener información verificable sobre su paradero.

EL HORROR

El pasado 19 de octubre, Mirian y su nieta de 12 años de edad salieron con dirección a la localidad Tanchichal, del mismo Ostuacán, supuestamente a revisar una de sus vacas en un rancho.

Sin embargo, familiares aseguraron que ya no volvieron a saber nada de ellas, hasta dos días después, cuando la abuela, de 47 años, fue hallada muerta, envuelta en bolsas negras y una lona.

La búsqueda de los pobladores y seres queridos de las víctimas comenzó; luego se sumaron las autoridades, y fue hasta el pasado viernes que hallaron a la menor, también sin vida.

Según el fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, en estos hechos hubo agresión sexual; asimismo, Ariana perdió la vida por estrangulamiento y golpes en la cabeza, mientras que su abuela fue degollada.

Pero la situación se salió de control el sábado, cuando un grupo de habitantes, enardecidos por esta tragedia, detuvieron la marcha de una camioneta oficial en donde supuestamente llevaban a los presuntos culpables.

Luego de bajarlos, los golpearon y a uno de ellos le quitaron la cabeza. El otro quedó malherido, pero fue rescatado y llevado ante las instancias competentes.