Piden la libertad de don Rodolfo, humilde herrero de San Ferando acusado de ser “empresario huachicolero”

De manera extraña, se utilizó una copia de la credencial de elector de su cónyuge para fabricarle el delito, supuestamente cometido en Veracruz, en el año 2019, “y hasta se advierte que mi esposo rentó un buque para almacenar y transportar el combustible robado

CHRISTIAN GONZÁLEZ/Tuxtla Gutiérrez

Familiares y amigos de Rodolfo Hernández Sánchez, originario del municipio de San Fernando, solicitaron el apoyo de las autoridades para lograr la libertad del hombre de 55 años de edad y de oficio herrero.

Durante una manifestación pacífica efectuada en el centro de Tuxtla Gutiérrez, Claudia Hernpández Gutiérrez, esposa del imputado por el delito de robo de combustible, recordó que él fue detenido el pasado 14 de octubre cuando salía de su colonia, la Benito Juárez, por elementos de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) que se transportaban en una camioneta.

Explicó que, de manera extraña, se utilizó una copia de la credencial de elector de su cónyuge para fabricarle el delito, supuestamente cometido en Veracruz, en el año 2019, “y hasta se advierte que mi esposo rentó un buque para almacenar y transportar el combustible robado, lo que es falso”.

De acuerdo con su versión, las autoridades advierten que Rodolfo es empresario, ingeniero petrolero y dueño de una compañía de hidrocarburos, cuando él se dedica a la herrería y solo terminó la secundaria.

Resaltó que también se advierte que el imputado había firmado unos contratos de una empresa ante un notario, en el estado de Tamaulipas, pero nada coincide con su cónyuge, “pues nunca ha viajado para allá”.

“Nos sentimos consternados, se siente impotencia, coraje; porque al menos una dijera que disfrutamos de ese dinero, pero nada qué ver”, explicó, y afirmó que Rodolfo ya fue vinculado a proceso y está recluido en el penal de Coatzacoalcos, Veracruz.

Otras irregularidades que se registraron es que se afirmó que Rodolfo hizo transferencias bancarias millonarias, cuando en el 2015 se dio de alta ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), pero como asalariado.

Entre otras cuestiones que hacen menos probable la culpabilidad en el delito que le imputan, la denunciante explicó que su esposo ni siquiera utiliza teléfono celular.

“Mi marido no tiene un gran taller, solo algunas herramientas que le sirven para cuando le sale chamba, y si no tiene clientes, se dedica a la agricultura”, explicó.