Agencia Excélsior/CDMX
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el presunto entramado de corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE) no comenzó durante la gestión de Guadalupe Taddei, sino que tiene antecedentes que se remontan a la década de 1980.
Primero en RENAPO y luego en el CISEN”, señaló durante la conferencia mañanera de este jueves, al referirse a la trayectoria de los hermanos Hernández Casillas en la administración pública.
La declaración se produjo después de que la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentara una investigación sobre presuntos actos de corrupción al interior del organismo electoral.
En este contexto, la funcionaria informó que los hermanos Hernández Casillas, identificados como integrantes del grupo de la exconsejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, habrían tenido vínculos con distintas áreas del gobierno federal desde la década de 1980.
La investigación apunta a una presunta red empresarial que habría obtenido contratos millonarios con organismos electorales durante casi 27 años.
La secretaria expuso que José Alfredo Hernández Casillas trabajó en el Registro Nacional de Población e Identificación Personal (RENAPO), donde se desempeñó como secretario particular de Juan Carlos Padilla Aguilar, entonces director general del Registro.
En 1989, Padilla Aguilar asumió la Secretaría General del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) e incorporó a José Alfredo como su secretario particular.
Por su parte, Raymundo Hernández Casillas trabajó en el área de Recursos Financieros y Materiales de RENAPO en 1987 y posteriormente se incorporó al área de Investigaciones del CISEN.
Antecedentes se remontan a Salinas
Por su parte la primera presidenta del país subrayó que los antecedentes de los involucrados se remontan al gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuando la organización de las elecciones federales permanecía bajo el control de la Secretaría de Gobernación (Segob).
En ese contexto, Sheinbaum Pardo insistió en que los presuntos actos de corrupción señalados en el INE no pueden atribuirse exclusivamente a la gestión de Guadalupe Taddei.
Derivado de lo anterior, la investigación de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno busca esclarecer los presuntos actos de corrupción y las relaciones políticas y empresariales que habrían permitido la operación de esta red durante casi tres décadas.



