Por Jorge Ceballos
México atraviesa un momento de crisis en las relaciones internacionales con el gobierno de los Estados Unidos, de ello no debe existir la menor duda. Bajo la narrativa de que, nuestro país está siendo devastado por un régimen que se alió a los grupos de la delincuencia organizada, desde hace varios años la oposición -PRI, PAN y los reductos del PRD, ahora convertidos en Somos MX- le apuestan a la intervención de la administración de Donald Trump para poder derrocar a Morena del poder.
Electoralmente, la oposición ha tenido dos oportunidades de echar del poder al morenismo, la primera en 2021 y la más reciente en 2024, sin embargo, en ambas, los electores simplemente no les tuvieron confianza. En descargo los cuadros que simpatizan con la oposición podrán arengar que las victorias de Morena han sido gracias a un presunto contubernio con los cárteles que pululan en el país, solo que les falta proporcionar pruebas contundentes de esas acusaciones.
Desde hace casi un año la guerra de descalificaciones y estigmatización en contra de los integrantes del oficialismo se ha intensificado. Señalamientos de “narcopolíticos”, “narcoestado”, “narcogobierno”, entre otros son los principales argumentos de personajes como Alejandro Moreno Cárdenas, Lili Tellez, Jorge Romero, Ricardo Anaya, Marko Cortés y, además, un grupo de comunicadores que perdieron el acceso a grandes contratos publicitarios, sin olvidar los discursos incendiarios del empresario Ricardo Salinas Pliego.
La narrativa tiene como principal interés de que, el gobierno de los Estados Unidos intervenga en nuestro país y se dé una operación que limite cualquier oportunidad de Morena de continuar al frente del Poder Ejecutivo de nuestra nación.
Es decir, la oposición no confía en lograr convencer a los electores de darle el poder. Con señalamientos tan temerarios pretenden instaurarse en el poder, claro con la ayuda del gobierno americano.
Para variar y en el colmo de todos los males, en Morena se han refugiado a lo largo y ancho del país un sinnúmero de impresentables que, en lugar de políticos tienen pintas y actitudes de capos de la mafia.
Una pequeña muestra de que la oposición le apuesta al “intervencionismo” norteamericano se registró este sábado por la tarde-noche, cuando el exgobernador de Tabasco, Manuel Andrade Díaz publicó una carta dirigida a Donald Trump presidente de los Estados Unidos.
En la misiva de marras, el locuaz exmandatario tabasqueño remarca que el tráfico de fentanilo está perjudicando a ciudadanos en el país de las barras y las estrellas. Lo que representa un flagelo para los Estados Unidos.
Remata señalando que, -ellos, la oposición- confían más en la firmeza de las acciones del gobierno americano que en cualquier otra acción. Y es ahí donde viene su temeraria petición:
“Le pedimos que no lo dude, que no vacile y que actúe conforme a la ley para combatir a los grupos delictivo y a sus socios políticos”, en clara alusión a Morena y sus militantes.
La carta del exgobernador tabasqueño representa una clara visión sumisa al gobierno norteamericano. Es la muestra fehaciente de que los opositores al régimen simplemente están pensando en el entreguismo de nuestro país y no en competir en buena lid en las próximas elecciones.
Lo que esta caterva de descerebrados no se da cuenta es el riesgo de convertir a México en una colonia gringa, lo que representaría el retroceso más grande que pudiera enfrentar nuestra nación.
Donde caiga
La semana pasada la presidenta del Congreso del Estado, Alejandra Gómez Méndoza de plano se voló la barda al señalar en una entrevista con el compañero periodista César Cancino que le gustaría desempeñarse como alcaldesa de Tuxtla Gutiérrez para demostrar sus capacidades. Decimos que se voló la barda porque la legisladora de entrada no es originaria de la capital del Estado.
En segundo lugar, a la actual presidenta del Congreso aún le falta muchas tablas políticas para poder aspirar a gobernar la capital. No basta pertenecer a un grupo político para levantar la mano para una posición tan importante. Primero la legisladora debería de darse el tiempo para obtener mayores tablas y preparación política e intelectual… Hasta la próxima.


