David Martínez | Tuxtla Gutiérrez
En el tablero político rumbo a la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez, el nombre de Jovani Salazar Ruíz empieza a repetirse con insistencia entre diferentes rubros de la sociedad. Quién hoy está al frente de la Agencia digital Tecnológica del Estado de Chiapas (Aditech) NO ES UN POLÍTICO TRADICIONAL; su carta de presentación combina algo tan moderno como la tecnología con algo tan indispensable como caminar en la calle, respaldado por una relación cercana con el gobierno del estado.
Para Jovani, la tecnología no se trata de pantallas frías, si no de abrir puertas a la gente.
Su paso por Aditech ha estado marcado por la idea de que la innovación debe servir para educar y nivelar el terreno.
Así es como nacieron las alianzas con las universidades públicas del estado y los programas pensados para que las mujeres emprendedoras tengan las herramientas para sacar adelante a sus familias.
Dentro de la opinión pública también han surgido señalamientos relacionados con presuntos vínculos con una organización extranjera cuyo representante fue detenido por la comisión de delitos graves. Sin embargo, estos temas han generado diversas posturas y continúan siendo motivo de debate entre distintos sectores.
No obstante, el camino del funcionario no está exento de cuestionamientos y debate en la opinión pública, se generó polémica en torno a la creación y construcción de una iguana monumental en la comunidad de Copoya, proyecto que despertó opiniones encontradas entre la ciudadanía, particularmente entre quienes consideran que deben priorizarse problemáticas fundamentales del municipio.
A pesar de los contrastes, desde su llegada a Aditech su rostro se ha vuelto familiar en comunidades vulnerables a través de la caravana tecnológica, una iniciativa itinerante que busca reducir la brecha digital y llevar la divulgación científica acercando herramientas de aprendizajes a niños, niñas y familias que habitan estás zonas.
Pero los proyectos de escritorio no bastan para gobernar una ciudad. Por eso, cuando termina su jornada laboral, Salazar Ruiz se quita el traje de funcionario y se pone los tenis para recorrer la capital. Más allá de las oficinas, ha ido construyendo una base social muy fuerte, recorriendo a pie los barrios y las colonias populares de Tuxtla Gutiérrez, convencido de que la única forma de entender las verdaderas necesidades de las familias es escuchándolas de viva voz.
Con el proceso electoral en marcha y los escenarios aún definiéndose, la moneda está en el aire. Serán las encuestas internas y, finalmente, el voto de los ciudadanos en las urnas lo que determine si el proyecto de Jovani Salazar logra consolidarse para gobernar Tuxtla Gutiérrez.


