Agencia Excélsior/CDMX
La bandera de México y un conjunto de rosas blancas, rojas y amarillas cubrieron el féretro del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, forjador de la democracia mexicana.
Durante su velorio en el Panteón Francés, muchas personas se acercaban a tocar el féretro de madera donde estaban los restos del ingeniero para despedirse de él. Algunos cerraban los ojos y dedicaban un último pensamiento al hombre que murió a los 92 años.
A un lado, personalidades como José Guadalupe Acosta Naranjo, fundador del PRD y presidente nacional de Somos, así como Amalia García, también fundadora del PRD y actual senadora de Movimiento Ciudadano, se acercaron a abrazar a Lázaro Cárdenas Batel y a dar el pésame a él y a sus hermanos.
Mientras tanto, había una larga fila de personas esperando pacientemente para abrazar a Lázaro y expresarle la admiración que sentían por su papá.
Alrededor de las 14:30 horas se hizo un silencio en la sala. Los tres hijos del ingeniero, Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, hicieron guardia a los costados del féretro de su padre, acompañados de algunos familiares y el tiempo se detuvo por unos instantes.
Una hora y media antes hizo guardia de honor la presidenta Claudia Sheinbaum junto con Cuauhtémoc y Lázaro Cárdenas Batel, después de lo cual todos le dedicaron un nutrido aplauso al ingeniero.
En el recinto también estuvo la jefa de gobierno, Clara Brugada, quien conversó con los hijos del estadista y les dio el pésame.
A la izquierda del féretro, sobre una mesita, estaba una foto del ingeniero, con saco azul marino y una sonrisa contagiosa, quizá de principios de los años 2000.
Y a la derecha del féretro una foto grande, de un Cárdenas más reciente, de camisa a cuadros y también sonriente.
Las manifestaciones de admiración surgieron por todas partes: al libro de condolencias se acercó el panista Diego Fernández de Cevallos, quien dedicó
“un entrañable abrazo para los hijos de un estadista, demócrata y bondadoso ser humano».
También se hizo presente la embajadora de Francia en México, Delphine Borione, quien escribió en el libro:
Francia expresa sus más sinceras condolencias por el fallecimiento del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, figura respetada y fundamental de la historia política contemporánea de México»
Minutos antes de entrar al panteón, Acosta Naranjo dijo sobre el ingeniero que su mayor aportación al país fue el impulso a la democracia, el de tratar de hacerlo por la vía pacífica, el tratar de modificar instituciones, de lograr la unidad, de ser tolerante. Fue un hombre muy plural».
Y también antes de entrar al Panteón Francés, se vio al subsecretario de Gobernación, César Yáñez, visiblemente emocionado al recordar a Cárdenas:
“lamento no sé… de veras me duele mucho, yo estuve con él en 1988″.
El funcionario federal lo describió como un demócrata, cuya mayor virtud fue la congruencia.
Sin duda para quienes tenemos memoria, él debió haber sido el primer presidente legítimo, no sé cómo llamarle», señaló.
En una de las paredes, muy cerca del féretro, había una enorme corona de crisantemos con la leyenda
Gracias por tu solidaridad, amistad y cariño con el exilio español. Ateneo Español de México».
Era una de las decenas y decenas de coronas y arreglos florales que inundaban dos salones del Panteón Francés.



