Agencia La Jornada | San Cristóbal de Las Casas
Con el objetivo de “renovar nuestra apuesta por la vida con relación a nuestro caminar por la verdad, la justicia y la no repetición”, integrantes de diez organizaciones, entre ellas el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), participaron en el llamado Segundo Foro de Memoria Histórica, Minerva, Corazón latiente de la montaña, realizado en la comunidad de Acteal, municipio de Chenalhó.
“Durante dos días escuchamos testimonios de personas sobrevivientes de crímenes de lesa humanidad. Las familias y comunidades hablaron de desapariciones forzadas, masacres, desplazamientos forzados, tortura, amenazas y estrategias de contrainsurgencia que no han cesado. La violencia continúa, cambia de forma, pero sigue afectando a nuestras comunidades. Y la impunidad sigue siendo la respuesta del Estado”, afirmaron en un pronunciamiento.
“Aquí afirmamos que la memoria es una manera de resistir. Es un modo de cuidar a quienes ya no están y de proteger a quienes seguimos aquí, como a las nuevas generaciones. La memoria es el territorio donde habita la dignidad”, agregaron.
Durante dos días hablaron sobre “otras formas de resistencia y de fortalecimiento de la otra justicia: Una justicia de quienes estamos luchando por nuestras víctimas a través de expresiones y representaciones que nos ayudan a transformar el dolor en pasión por una vida más digna”.
Aquí, abundaron, “la poesía es palabra candente que no se tuerce; aquí el canto es voz del pasado que resuena en los Altos Chiapas y en cada cuerpo nos envuelve; aquí la danza nos mueve hacia el alma grande de los pueblos que nos anima y las nuevas generaciones que emergen y que reclaman la dignidad y la alegría por nuevas prácticas de resistencia”.
Subrayaron: “Dijimos que la verdad no se esconde. Las comunidades compartieron lo que ocurrió en cada uno de los territorios de Chiapas y Guatemala. No aceptamos versiones oficiales que buscan confundir, justificar o tergiversar la realidad mediante la demagogia, el negacionismo y la propaganda. La verdad inocultable está en la palabra de las personas sobrevivientes, marcada en su piel; en los testimonios de las familias y en la memoria y proyecto de vida”.
Reiteraron que “la verdad y la justicia no llegan solas, las hemos buscado y exigido durante décadas y seguimos sin respuestas. Por eso afirmamos que se construyen desde abajo, desde las comunidades, desde la organización y desde la solidaridad entre pueblos”.
Manifestaron que al foro acudieron “compañeras, compañeros de diferentes pueblos y de territorios donde organizaciones y colectivos luchamos juntos. Todas y todos firmamos este pronunciamiento porque nos une la fuerza, la resistencia como pueblos por el dolor y la indignación, que nos atraviesa por la violencia estructural que proviene del Estado, de las elites económicas y de grupos de la delincuencia organizada coludidos con las instancias gubernamentales, que siguen violentando a las comunidades”.
Explicaron que “el Foro de Memoria Histórica lleva el nombre de Minerva, una joven desaparecida de Tila, Chiapas, cuyo nombre se ha convertido en un llamado a no rendirse”.
Agregaron: “Nos reunimos en Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza (sede de la Organización Sociedad Civil Las Abejas), los días 18 y 19 de junio, en el marco de los 30 años de la desaparición forzada de Minerva Guadalupe Pérez Torres, Encarnación y Rebeca Pérez Pérez más 33 personas desaparecidas y cientos de asesinados en la región norte en el despliegue de la contrainsurgencia en Chiapas”.


