CHRISTIAN GONZÁLEZ/Tuxtla Gutiérrez
Raquel Gordillo Cano, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Chiapas, advierte que disminuyó la rapiña tras los accidentes, pero aumentaron los robos de vehículos de transporte en las diferentes carreteras del país, sobre todo en la ruta Veracruz-Puebla.
“La rapiña ya se quitó en nuestra entidad, se ha procedido contra las personas que cometen ese delito, y en otros estados también va a la baja”, confesó en una entrevista durante la manifestación nacional que efectuaron la mayor parte de organizaciones transportistas de México.
Sin embargo, aseveró que sí les ha pegado en demasía esta problemática, pues comentó que los bandidos ni siquiera se llevan la carga, ni secuestran a los choferes, pero sí se roban los tractocamiones, cuyo valor en el mercado ronda los 3 millones de pesos.
Asimismo, apuntó que esas “unidades” se las llevan y luego las venden en partes, por lo que prácticamente es complicado saber el destino de las mismas, y más cuando muchas autoridades están coludidas con esas bandas delincuenciales.
Mientras el operador o chofer de los vehículos no se opongan a los robos, los asaltantes solo los amarran o los aíslan un tiempo, mientras ellos hacen su maniobra.
“Tenemos el monitoreo las 24 horas, pero si en 15 minutos no detectamos el robo, ya no sabemos nada de nuestros vehículos”, refirió y ventiló que, al final de cuentas, “esa mafia ya sabe lo que hace”.
Pese a que han evitado transitar de noche por las vías terrestres que representan mayor peligro, comentó que los atracos también suceden de día, “mira, solo en el 2025 nos robaron a los chiapanecos como 30 ‘unidades’ y nos dejaron de robar porque ya no laboramos de noche, si no, el número sería mayor”.
Para él y sus compañeros del gremio, la pérdida de una “unidad” es más complicada de lo que parece, debido a que un chofer queda sin empleo, hay que pagar adeudos, y otros problemas.



